Cimarrón, la banda colombiana que creó “su propio sonido” de joropo para el mundo

Su primer álbum ‘Sí, soy llanero’, grabado en el 2004, les mereció una nominación los Grammy Anglo, como Mejor Álbum de Música tradicional del mundo. En 2012, ganaron los Independent Music Awards de Nueva York como Mejor Álbum Latino, mientras que en 2014 fueron nominados a los Premios Lunas del Auditorio de México. En 2019, fueron nominados a los Grammy Latinos, con su disco ‘Orinoco’.
Según su directora, para lograr expandirse alrededor del mundo, Cimarrón pensó en ir más allá la letra, de lo lírico: “Nuestro show ha integrado, por ejemplo, percusiones, porque la única percusión de la música llanera, son las maracas. Nosotros integramos el cajón, el zurdo, la tambora costeña y bueno, hemos creado nuestro propio set para crear una masa percutiva.
Nuestra propuesta fue cogiendo como su propio camino, su propio sendero y su propio sonido».
Ana Veydó, directora y cantante de Cimarrón
También hemos jugado un poco con estas dos melodías, que son la bandola y el arpa”. También han integrado interpretaciones de cajón afroperuano, surdo brasilero, manguaré amazónico, una antigua ocarina indígena del Orinoco y el zapateo que resuena en las fiestas campesinas de los Llanos de Colombia y Venezuela.
Una propuesta que como, señaló la cantadora de joropo, ha tomado “su propio camino, su propio sendero y su propio sonido”.
Aunque, confesó Ana, han recibido diferentes críticas, con los instrumentos, el vestuario y el estilo que utilizan también le apuestan “a ir a la raíz”; es decir, a “mostrar la diversidad de la región, porque, a veces, se identifica esta región con una única imagen que es del hombre a caballo, el hombre de camisa a cuadros o la mujer que está montada en un caballo. Y la verdad es que esta región es muy diversa, está constituida por muchos grupos humanos, muchos grupos de indígenas, colonos, campesinos y que, sobre todo, hacen distintas labores, económicamente”.
En el exterior
En los múltiples conciertos de Cimarrón, es extraño ver latinos entre el público. Sus integrantes indican que casi siempre acuden espectadores que residen en los lugares que visitan.
“Ellos no van a ver el grupo que hace joropo, quieren ver a Cimarrón, pues ya hay como un nombre constituido y eso nos parece maravilloso, porque eso no nos ata a que tenemos que hacer la tradición tal cual… están esperando un espectáculo, un show que esté a la altura de los espectáculos del mundo”, enfatizó la artista.
Y es que precisamente su show integra, además de canto y música, teatro y “mucho virtuosismo”. Es decir, en palabras de Ana, piezas “desde lo instrumental” que, según ella, los ha llevado a integrar, por ejemplo, lista de reproducción de música clásica en países como el Reino Unido.
Otros de los factores diferenciadores de Cimarrón es la puesta en escena de los músicos. Cuando Ana conoció a Juan Carlos, su esposo y director de Cimarrón, vio que el grupo tenía potencial y recuerda que “los músicos eran muy rígidos, sobre todo Carlos, por ejemplo, era una persona que tocaba sentada y los músicos igual. Eso era lo que les daba supuestamente la seriedad y el nivel”, pero, bajo su lupa, comenzaron a probar otras posibilidades, como ponerse de pie, interpretar solos, entre otros.
“Eso fue un proceso, porque para los músicos de la región eso es muy difícil, es muy difícil, pero eso ha ido cambiando” y le ha ido abierto camino a músicos jóvenes a un género que, en general, se asociaba apersonas mayores, contó Ana.
La directora de Cimarrón también rompió con la tradición, pues acostumbra a vestir con túnicas, flores y cuernos de toro en su cabeza. O, en vez de portar una flor de cayena -común en el Llano- también en la cabeza, seleccionó la flor Inírida, gesto que la ha generado múltiples críticas: “Me acuerdo la primera vez que me puse esa flor, la gente decía: ‘pero, ¿qué es eso?’ O sea, eso no es tradicional, pero era más indígena y más de la región que cualquier otra flor”.
Los hombres, por su parte, lucen pinturas en su rostro que, explica la directora, son pictogramas y figuras que lucen, por ejemplo, los indígenas.
Fecha de publicación sábado 16 de septiembre de 2023 / VOA